Inicio
Pasiones
Blog
GarmaN... Y más
Mis Videos
Descargas
Visitas
Páginas y enlaces amigos
Foro
Rincón Literario 1

 

LOS ESCRITORES ................
 
Siempre pensé que los escritores éramos seres de otro planeta. Desequilibrados bohemios con vidas en paralelo.
Gente que mezclábamos la fantasía con lo real.
Podemos hacer sentir tristeza o alegría según nos venga en gana, terror o suspense, pasión o intriga.
 
 
Te estrujas la mente para sacar de ella, nuevas historias y personajes. Y se acaba dándoles personalidad, en la cual se filtran rayos de la nuestra propia.
¿Dije acabar?
-No, no se acaba nunca.
Tus personajes son tuyos, son parte de ti, has sufrido con ellos, te has reído en su compañía, también se llega a llorar con y por ellos.
No se olvidan. Viven con tigo.
Los guardas o aparcas en la zona destinada de tus pensamientos.
Cuando se cree que es el momento, los reanimas y resurgen con nuevas peripecias. A veces de forma anónima, otras con segundas o terceras partes de historias ya publicadas,… … … Que creerme, acaban siendo aburridas.
Pero lo peor de todo.
Es cuando se escapan del lugar destinado y cobran vida propia.
Cuando un día sin saber porque ni como, te los encuentras en los sitios más inhóspitos.
Miras, y te miran. Te das cuenta que son tuyos, crees que te pertenecen, quieres saber. Deseas reír con ellos, llorar si hace falta, seguir protegiéndolos.
Pero te equivocas.
Los personajes ficticios, ficticios son, y los que crees tener delante son seres, que no tienen porque creer en tus convicciones.
Es entonces cuando descubres, que como bien dije al principio, somos de otro planeta. Bohemios soñadores, reyes de lo ficticio. Buscadores de sueños e historias.
Seres que aunque parezcamos raros o a veces hasta in-animados. Tenemos corazón, como tu que lees este escrito, como cualquiera de los seres que nos rodea.
Personajes que lo único que queremos describir en palabras, es lo que en algunas ocasiones no queremos decir en público.
Personajes que no quieren más que dar a conocer relatos ficticios y reales a la vez.
Resumiendo............. profetas no de sangre, si no de tinta azul.
 
(Dedicado a los personajes de mis historias .... 
que quizás no supieron entender el reencuentro con mi ficción).
 
                                                                                                             GarmaN 2006
 
Cupido no existe.
 
Un día soñé, iluso de mí, que Cupido existía.
Me encomendé a su divina voluntad, creí en sus poderosas flechas.
Mas pasado el tiempo descubrí, que hacía juego, con los inmóviles compañeros pintados, que yacen en los lienzos de varios museos.
 
Decidí envuelto de rencor e ira, escribir esbozando los sentimientos, que arrancados sin piedad de mi corazón. Fueron esparcidos como pétalos de flores en el mar. Viendo sin poder hacer nada, como se empapaban y hundían entre las olas.
 
Sin saber porqué, quizás por rencor hacia él, o talvez por celos.
Me quedé esperando en la estación. Sentado, obligado a esperar el tren que anunciara mi futuro. Futuro que a día de hoy, no he sabido saborear en su plenitud.
 
Miles de preguntas invaden mi cabeza.
Explicaciones escasas, para un personaje que no sabe de identidades, que no entiende sobre la mentalidad de algunos egoístas que se empeñan, en crear estereotipos clónicos de sentimientos que para ellos no son normales.
 
Sentimientos, obligados a ser escondidos en callejones sin salida, en lugares desabitados o poco frecuentes.
En definitiva, aceptar tener un amor en cuarentena, o simplemente, no tenerlo.
 
Añoranza a los paseos agarrados de la mano, a los besos en público, a las caricias compartidas en las tardes de otoño.
Obligado a negar los comentarios explícitos. A callar y no poder gritar al mundo entero, lo que mi corazón palpita desde dentro.
 
Estos mis pensamientos, prestados por alguien que cree vivir en un mundo diferente, distante y difícil a su vez.
Difuminan en mi mente, frases duras y polémicas también.
¡Cupido no existe!
Y el amor verdadero, aquel que deseamos.
Es un billete de lotería, el cual hemos tenido todos en el bolsillo alguna semana, pero que en la mayoría de veces, nunca será premiado.
 
 (Por una amistad).
                                                                                                           GarmaN 2006
 

  

Recuerdos de un ayer jamás olvidado. 

Siempre me apasionó dar vida a lo inanimado.
El igualar características a las reales, esbozando pasajes de vidas continúas. Me daba la potestad de revivir lo irrevivible.
 
Hoy, observando la vela de aquel quinqué que yace sobre la chimenea.
Me ha venido a la memoria nuestra relación.
Por un momento, y en uno de los huecos de mi ocupada cabeza, he recreado la animación de un objeto, el cual, Y sin pedir nada a cambio, nos hace el servicio de alumbrarnos en la oscuridad.
De la misma forma desinteresada, tú has alumbrado los días que mi corazón ha estado en penumbra. Aquellos, en que algunos amargos momentos, produjeron el apagón desesperado en mi interior.
 
Como el calor que desprende esa roja y azulada llama, tú me arropas proporcionándome la temperatura idónea, regalándome en nuestro día a día, pequeñas y comprometedoras sonrisas, que sumadas a las miradas insinuadoras, hacen revivir nuestro amor adolescente y escondido.  
 
Ha pasado ya el tiempo, y ahora, observando la vela a medio consumir.  Veo como por su grueso tallo se deslizan gotas de cera derramada, que formando pequeños charcos, se  van endureciendo al tacto con el  frío mármol.
Siguen viniéndome imágenes a la memoria, como cuando solos  llorábamos por los recuerdos pasados, aquellos que no serán jamás revividos de segundas nupcias. Aquellos que transformados en cristalinas y saladas lágrimas, recorren tu mejilla perdiéndose en los labios.
 
La vela se consume, nosotros también lo haremos, pero los recuerdos de nuestro amor eterno, aquel que nos juramos desde pequeños. Permanecerá plasmado. Como la cera que se aposenta encima de la chimenea.
Como el hilo de humo escanciado, que revolotea disimuladamente por la estancia, despidiéndose de todo, pero a su vez, dejando aquel olor a recuerdos de tantos años en compañía.
 
-¿Sabéis una cosa?
Las personas acabamos yéndonos consumidas como aquella vela, pero nuestra esencia, el olor a vela prendida y cera caliente, permanecerá en los años.
 
Gracias por leer mis escritos. Gracias por apoyaros en ellos.
 
                                                                                                         GarmaN 2006
Cartas jamás leídas:  
 
Querido pasado:
 
Hoy amanecí adormecido, mientras las cristalinas aguas de la mar tranquila, tras el paso de la tormenta, querían despertarme con su singular vaivén matutino.
Aposentado en mí lecho, y a espera de la dura jornada. No dejo de preguntarme que hubiese sido de mí, sin tomar aquella dura decisión. Como transcurriría mi vida, de no haber pensado en el sacrificio.
No lo sé.
 
¿Sabes una cosa?
Es dura la soledad acompañada.
Es triste el rodearte de gente, que solo son capaces de llenarte a medias.
De no comprenderte en la mayoría de los casos. De no entender las duras pesadillas que me proporciona la vida.
En este tiempo, he madurado aún más de lo que me obligaron con tigo.
He aprendido a soñar despierto, a guardar mis sentimientos, y no mostrarlos.
A permanecer duro tras los cambios.
 
¿Quieres saber mi conclusión?
No pienso tirar la toalla, quiero seguir luchando.
Ya no pasa por mi mente, esa huida de intentos de querer volar desde lo más alto de aquel precipicio. Ahora, me preocupa que alguien lo intente.
El hombre no está hecho para volar, y los lugares altos, y la teoría de la gravedad, son escapatorias de algunos débiles y cobardes, escasos de imaginación para escribirte esta carta.
 
Tengo que despedirme.
Creo, que si te recordara más, sería bueno y malo a su vez.
No entiendo como han podido ser tan variable, estos largos años con tigo.
Cuando más feliz he sido, más me han sacudido los látigos de castigo. Pero también, cuando más dolorido estaba mi cuerpo, más paños de agua caliente aliviadora me ponían en las heridas abiertas.
No se si eres invención de mi mente, quizás sea yo el culpable de tu trayectoria, o tal vez han sido otros, los que pasaron malas referencias mías en tus apuntes.
 
No ha sido nada fácil nuestra convivencia.
Y ahora que decido romper con tigo, olvidarte y empezar de nuevo a crearte.
Te escribo estas líneas. Para que sepas, que no voy a recordarte más.
Para que entiendas, que cuando empezamos a convivir juntos, muchas de las cosas que escribiste en el libro del pasado, fueron obligadas situaciones, no controladas por mi escasa edad.
Ahora, soy yo el que escribe. Soy yo el que te controla.
Y juro, no volver a dejar que nada, ni nadie, de apuntes sin mi consentimiento.
 
Querido pasado.
Espero reencontrarte más adelante. Y dentro de varios años, aquel libro con mi nombre, el que yace en tu biblioteca. Haya sido sustituido, reemplazado, por el que hoy empiezo a escribir. Por el que hoy empiezo a vivir. Por el que hoy se labra, y piensa en futuro.
Querido pasado, hasta pronto, hasta siempre, hasta nunca.
 
                                                                                                         GarmaN 2007

 

Fragmentos de mi libro. 

Y me preguntaste………………..:
¿Si fuera yo una estrella?
-Sin duda la que más brillaría en el firmamento.- te contesté.
¿Y si fuera el sol?
-Nunca lo serías,…….ya lo eres para mí.
¿Dime, que serías si fuera yo un pecado? -Preguntaste con mirada insinuadora.
-¿Si fueras un pecado? –¡Siempre pecaría con tigo!-Mi amor.
 
En ese instante tu mirada se clavó en la mía, mientras sin poder ocultarlo, sonreías disimuladamente.
 
-Dime:
¿Qué serias tú, si yo fuera el viento?
-Una cometa, para volar siempre con tigo. –Respondí.
¿Y si fuera un volcán?
-La lava que caliente recorre tu cuerpo. -Eso sería yo.
 
Sonrojada lanzaste un beso, que el aire transportó graciosamente hasta mi mejilla.
 
-¡Acércate! -dijiste.
Y al llegar a la misma posición, acercaste tus labios a mi cuello y susurrando en mi oído preguntaste.
¿Si yo fuera un juego, tu que serías?
La pieza necesaria del rompecabezas, que encajara perfectamente con la tuya.
 
Jajaja!!!
¿Siempre serás algo por mí? – Preguntaste.
 
Dejaré de serlo cuando no te tenga. -Respondí.
 
                                                                                                          GarmaN 2007
Nuestro amor bajo la lluvia.
 
Y descubrí por primera vez el significado de amar y de ser amado.
 
Era verano y el cielo oscureciéndose a trozos, dejaba entrever lo que sería una fuerte tormenta.
Mi pasión por la lluvia hizo que cogiera una manta y me tumbara en el suelo frente al balcón, boca arriba, viendo romper las nubes en fuertes estallidos.
-Tú.
Asustada por el temporal, me acompañaste abrazándote fuertemente sin apenas dejarme respirar.
-Pedí que te relajaras, y con un gesto de seguridad en tu mirada, me soltaste dejando deslizar tus manos por entre mis piernas.
 
El sonido de la lluvia nos envolvió en caricias.
En un momento estábamos los dos desnudos frente a lo que  fue un paraíso de agua, luz y sonido.
El olor a lluvia se mezcló con el que tu piel desprendía, y sin preguntarme por qué, comencé a regalar a tu cuerpo miles de besos apasionados.
Mis labios te recorrieron entera. Empecé por detrás de la oreja mientras te susurraba un -¡te quiero!
Me deslicé por tus pechos y parando en tu ombligo, escuché como tu respiración ascendía al punto de ser equilibrada con la tormenta que a fuera se precipitaba.
Hubo un momento en que nos miramos fijamente. Sin mediar palabra nos sentamos uno enfrente del otro, me abrazaste, yo te cogí de la cintura y así, continuamos con nuestro prohibido juego.
Nuestros cuerpos se frotaron desprendiendo calor, pasión, erotismo. Dejamos de ser dos, para convertirnos en uno solo.
Tus manos se deslizaron por el cristal empañado dejando marcados tus dedos sobre él.
De nuestras gargantas salían melodiosos jadeos apetecibles de ser escuchados por nuestros oídos.
 
Y mientras,  en el exterior seguía lloviendo. La tormenta no cesaba.
La gente se resguardaba del agua sin saber que por encima de ellos. Tú y yo, nos dejábamos llevar por los instintos seductores del momento.
El tiempo avanzaba aunque para nosotros quedó parado, estancado, paralizado en un recuerdo sensual y divino.
                                                                                                            GarmaN 2007